Hoy me toca cambiar de musa, porque la titular está en otros pagos y la suplente, ayer, realmente la rompió. Tambien me toca hacer algunas correcciones, nobleza obliga. Una vez dije "encuentro la ilusión en la mentira más linda que me hacen creer" y me referí a ella como "la embustera", pues bien, me corrijo: no era una mentira, ni era una embustera, era una puta realidad.
Cuatro años. Un poco más de cuatro años tuve que esperar para verla en persona. Quizás yo soy muy fantaseoso pero es real lo que nos pasó.
Nos conocimos absolutamente de casualidad en un cumpleaños en Parque Leloir, a varios kilómetros de nuestros hogares que estaban separados unas 15 cuadras. Nos hicimos un par de gestos desde una mesa a la otra, ya que no podía ir a hablarle porque ella estaba con su novio. El día pasó, y le perdí el rastro. Sólo sabía que era la novia del primo de mi amigo. Ahí empezó la búsqueda. Hackeé el facebook de mi amigo, localicé al primo y me alegré por única vez al ver la leyenda: "En una relación con..." y el nombre de mi musa. La busqué desde mi facebook y empezamos a charlar. (Gracias Zuckerberg por eso).
Reconozco que estuve mal, ella tenía novio, pero evidentemente las cosas no andaban bien y me daba letra para seguir charlando. Una cosa llevó a la otra y nos enamoramos, pero ella no quería dejar a su chico. Así que el tiempo fue pasando hasta que se pelearon y por fin... Tampoco nos vimos. Resulta que empezó a complicarse el tema del reencuentro. Aún viviendo a 15 cuadras y siendo dos pendejos sin horarios, nos fue difícil encontrar un momento indicado. Sumado a esto, ella nunca podía y empecé a pensar que eran todas excusas y que me estaba cargando desde hacía 4 años. (De aquí las cosas que dije y recientemente corregí).
Pero finalmente ayer, gracias a Mark, gracias a mi picardía, y gracias a mis amistades, la vi. Nos abrazamos, hablamos un montón, compartimos un largo rato hermoso, nos prometimos otro encuentro prontamente, y nos despedimos con un beso tardío, corto y clandestino pero merecido, apasionado y esperanzador.
29 de enero de 2014
Oasis
23 de enero de 2014
The sign of the two
Últimamente se me está haciendo costumbre. Se hace un poco tarde y pinta escribir en el blog. Cada vez me parezco más a ella, que pone absolutamente cualquier cosa en el suyo. El mío nació para contar historias, pero sólo llegué a 3. Después me ganó el corazón y empecé a hablar de mi, de mis cosas. Y hoy lo mantengo de ese modo, entre mis cosas hablo de ella.
Imposible hablar de ella sin mencionar sus uñas, su media sonrisa, su pasión por la moda, sus bandas favoritas (cualquier inglés), su humor, sus caras, su buena onda, su forma de hablar, Sherlock, Watson, un pedacito de vida en Londres, pero de ida y vuelta por suerte.
Pausa.
Esto es demasiado, si llega a leerme es obvio que va a darse cuenta que hablo de ella, y se va a asustar. A fin de cuentas sólo nos dimos un par de besos, no me puedo poner así, no es sano. Pongamos un título cualquiera para que no sospeche nada y listo.
20 de enero de 2014
La constante
Este finde confirme la existencia de la constante. Obviamente soy el único que sabe de la constante, por lo tanto les voy a contar de que se trata. Sospechaba que en muchos aspectos mi vida estaba (de algun modo) gobernada por una constante. Dicha constante tenía relación con lo profesional, lo personal, lo amoroso, lo social, lo intelectual, etcétera. Y hacía lo que hace toda constante: permanecer constante. De alguna forma u otra, (Dios, el universo, el cosmos, el karma, o como quieran) se las ingenia para equilibrar todos los aspectos mencionados. Es decir, que si alguna de aquellas cuestiones sufre complicaciones, inmediatamente alguna otra complementa esa baja, o viceversa. En pocas palabras si algo anda mal, siempre hay algo del otro lado de la balanza para equilibralo.
Esta idea hasta ahora sólo me trajo alegrías, ya que surgen cosas buenas luego de cosas malas. Nunca al revés. Espero que eso siga asi en ese sentido.
De momento, la mala es que me toca recursar una materia, y la buena es la rubia divina que tengo durmiendo al lado.
16 de enero de 2014
Textraño
Te extraño como si todavía fuéramos algo. Te extraño como si alguna vez hubieramos sido algo. Te extraño como si nos hubiésemos visto miles de veces. Te extraño como si te conociera hace más de un año. Te extraño como si no hubiera más inviernos. Te extraño como si fuéramos almas gemelas. Te extraño como si sintiera esa certeza que se siente una sola vez en la vida. Te extraño como si no pudiéramos recuperar este tiempo. Te extraño como si nunca más pudiéramos volver a ser felices. Te extraño como si Allie Y Noah no hubieran terminado juntos.
4 de enero de 2014
Real envido
Si vuelvo al blog, definitivamente es un momento intenso de mi vida. Principalmente mi vida amorosa, ya que vengo acá cuando me siento vacío, abrumado, desahuciado o exultante de alegría por los asuntos del fucking corazón. De momento es una mezcla de todo. Vacio por esa rubia perfecta que parecía tener las respuestas, las preguntas, los machetes, absolutamente todo, y finalmente no tenía nada más que alguna excusa de mala madera para seguir su camino con otro champion, que seguramente usa remeras más caras que las mías. Abrumado, porque coexisten varias historias en este momento en lo que podríamos llamar "mi haber"... La vecina, la profe, la nueva rubia, la morocha, la gauchita, en fin, un plantel por demás delicioso a la hora de gustos. Pero por demás complicado a la hora de elegir. Desahuciado por esos idilios que fueron efímeros y sé, tristemente, que no tienen futuro. Hablo ahora de ciertas damiselas que en algún momento fueron acreedoras de mis enternecidas palabras: la que dice "sonreí", la del flequillo más lindo del mundo, la de la flor de papel, la más linda que deje pasar, la compañerita de jardin, la embustera, la vieja y conocida "musa", entre otras. Y exultante de alegría, por esa elección que me obligo a realizar, esa suerte de selección minuciosa y tan delicada como desactivar la bomba de tiempo que amenaza mi destino amoroso. Decisión que consiste en elegir tan solo una (no dos) (ni tres) de esas tan tentadoras delicias caseras (recordé una más: la pastelera) para emprender el largo viaje al... WHAT?
Ningun largo viaje. Se trata de prueba y error, no hay ciencia cierta en estos asuntos. Es elegir, probar, descartar, barajar y seguir repartiendo, hasta que toque una buena mano y sea la hora de cantarle real envido al corazón.