17 de enero de 2020

Romeo, romero, birra...

Nunca elijo el título de la entrada antes de escribirla por completo. Por lo general surge de algún momento fuerte de la misma y queda... Veamos que pasa hoy, que ni siquiera me decanto sobre que escribir.

Ok, acá vamos.

No, para. No me decido. Me cuesta tanto en este blog como en la vida real. 

A ver... No es que sea una decisión difícil, claramente la respuesta está a la vista. Una me elige y la otra no, colta. Pero me cagan a piñas las dudas en todo momento. Será Madrid que me pone un poco pelotudo, o ciego?

Me pasan muchas cosas, y no me alcanza LA internet en su inmensidad para expresarlo. Soy consciente de las decisiones que tomo, y me hago cargo. Incluso si me equivoqué no dudaría un segundo en reconocerlo. Pero este presente no fue mí decisión, yo solo necesitaba algo de espacio, distancia... Una placita de distancia, para armar mí picnic en LP. Y me dio Central Park, El Retiro, Parc Güell y Luxemburgo... Todo junto.

Y terminé transpirando ansiedad de saber algo, de tener una idea de que está pasando, y ésta distancia (real, de un océano) me juega en contra ahora porque no tengo los medios para achicarla. Es una pelea de egos en el fondo, y yo ya sé que no es mi deporte.

Dando vuelta la hoja, tengo la historia que esperé toda mí vida. Una mujer inteligente, buenísima, hermosa, capaz, talentosa, que me quiere honestamente, que me hace sentir real, presente, hombre. Pensé que iba a venir un "pero", pero no... Es que no hay vuelta, es ella. Es Belu. Todo lo demás se apaga cuando empieza a brillar, TODO! Es como tratar de ver las estrellas en el cielo de NYC, suerte con eso... Si pensas que el Empire State te encandila, nunca escuchaste a Belu pronunciar la "rr" en birra... Te hace olvidar que chocaste el auto y que hay 10mil km entre Madrid y Buenos Aires. 

No hay nada más que agregar. Me quedo con esta página. Espero que sea la última.