8 de diciembre de 2021

Bandersnatch Love

Si pudiera elegir los finales, todo sería mejor. Porque directamente no optaría por finales, simplemente hubiese dejado que las cosas sigan su curso. Si dependía de mí, no le hubiese puesto final al enamoramiento infantil que tenía con Ariana a los 7 años, y hoy (pisando los 30) probablemente estaríamos conviviendo, pensando en casamiento, hijos y perros.

Pero uno no decide cuando se terminan las cosas, ni mucho menos cómo se terminan. Aparentemente soy como un lector de "Elige tu propia aventura", que va leyendo lo que le toca en base a decisiones que parecen intrascendentes y que todas desembocan en algún final. Diferentes finales, pero finales al fin. En 7º grado, volvía unas páginas atrás y "cambiaba mi decisión" para chusmear como eran los otros finales. Me acuerdo que muchas veces eran más de lo mismo, como si esa suerte de "control" sobre el flujo de la historia no fuera mas que una ilusión montada para engañar a un nene de 12 años.

Y capaz que el libre albedrío es lo mismo, no? Forrest al final de la peli dice que quizás somos como una pluma flotando en la brisa pero que nuestro destino continúa invariable. Siempre me gustó pensar que tiene razón. 

A mi hoy me toca este final. Final abierto tal vez (cómo me cuesta aceptarlo!). Y no puedo parar de pensar en si las decisiones que tomé hubieran sido diferentes, el final habría sido otro. Más feliz tal vez, o feliz y punto. O más prematuro y por ende menos doloroso. O (volviendo al principio) que no tuviera final y perdure en el tiempo, como anhelo hoy. 


Que sea sólo una pausa dramática.

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